Por otro lado, se pelan los plátanos y se cortan en rodajas finitas, de unos 5 milímetros aproximadamente
Se disponen las rodajas de plátano en una fuente y se riegan con el jugo de limón
Se espolvorea el azúcar glasé por encima y se sirve. Es importante no esperar mucho rato a servir los plátanos con limón puesto que los plátanos se oxidarían perdiendo su aspecto y parte de sus vitaminas